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Portugal

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Un paraíso costero en el país de los exploradores

 

Portugal es una tierra de infinitas posibilidades. Desde sus bulliciosas ciudades cargadas de historia hasta las playas salvajes del Atlántico y los idílicos paisajes del interior, seguro que hay un destino capaz de despertar el interés de cualquiera. Si a eso le sumamos que la buena comida y la buena bebida son una de las especialidades de los portugueses, tenemos el destino perfecto para unas vacaciones.

 

Ya sea para una escapada urbana de fin de semana o para unas vacaciones más largas, ya sea en hoteles de lujo junto al mar con todos los servicios o en sencillos hostales tradicionales en el corazón de una ciudad de gran riqueza cultural, lo tienen todo. Con una densidad de población relativamente baja en comparación con su superficie, Portugal es un país ideal para explorar y ofrece numerosas oportunidades para viajar por el país.

 

Descubre una gran variedad de paisajes, desde cordilleras hasta playas luminosas y coloridas, pasando por llanuras repletas de pueblos y ciudades con mucho encanto. Alquilar un coche supone una gran ventaja, ya que te permite aprovechar la bien desarrollada red de autopistas del país para desplazarte de forma rápida y sencilla.

¡Consejos para tu viaje a Portugal!

  • El centro de Portugal es una región de lo más variada. En los alrededores de la cosmopolita capital, Lisboa, hay un sinfín de experiencias que vivir. Para empezar, están las impresionantes playas del Atlántico, donde puedes probar una clase de surf en la mejor zona de Europa para practicar este deporte. Otras regiones tampoco quedan lejos: una excursión de un día a la Serra da Estrela o al fantástico interior del Alentejo, a menudo considerado la «Toscana portuguesa», sin duda merecerá la pena.

     

    Las ciudades del norte de Portugal constituyen el corazón histórico del país, ya que fue allí donde nació la propia nación hace siglos. Un paseo en barco por el valle del Duero te permitirá familiarizarte con el terreno mientras preparas la siguiente etapa de tus vacaciones. ¿Por qué no visitar la hermosa reserva natural situada en las montañas del norte? Se encuentra de camino a Santiago de Compostela, lo que también sería un gran complemento para tu itinerario.

  • Ropa - vístete según la estación del año. Lleva siempre suficiente protector solar y asegúrate de usarlo. El sol puede ser especialmente intenso entre el mediodía y las 3 de la tarde. Y si estás pensando en lucir tu estilo, ten cuidado: las calles empedradas están por todas partes, tanto en los pueblos pequeños como en las grandes ciudades, así que no subestimes la importancia de llevar calzado cómodo, aquí te vendrá muy bien.

     

    Uso del inglés - aunque en la mayoría de los lugares turísticos no tendrás problemas para arreglártelas con el inglés, no des por sentado que tendrás suerte siempre. Unas cuantas expresiones útiles en portugués te serán de gran ayuda. No hay duda de que un «obrigado» o «obrigada» (gracias) o un «desculpe» (lo siento) valen su peso en oro. En cuanto a los saludos, se dice «olá», «bom dia/boa tarde/boa noite» (hola, buenos días/tarde/noche) y, para despedirse, se antepone «adeus» (por ejemplo: «adeus, boa tarde»), o simplemente se dice «xau» (que se pronuncia como el «ciao» italiano). 

     

    Restaurantes - la buena comida es muy importante en Portugal y no te costará encontrarla; sin embargo, siguen existiendo locales turísticos con precios excesivos. Algunas costumbres locales que quizá no conozcas son que los entrantes son baratos, pero nunca gratis, y que, si eres vegetariano, debes dejarlo muy claro, ya que los platos totalmente sin carne son muy escasos. Y si pides un «café», lo que te servirán en realidad es un espresso. Los cafés grandes se llaman «meia de leite» (mitad leche, mitad café) o «galão» (espresso con triple ración de leche caliente).

     

    Cómo desplazarse - no te sorprendas si al final del primer día de tu escapada urbana has caminado el equivalente a una maratón, ya que Portugal puede ser un país bastante montañoso. Aunque esto sin duda enriquece tu experiencia, tampoco te cortes a la hora de usar el transporte público, pero no te olvides de pagar, ya que las multas son muy elevadas incluso para los turistas. Si tienes pensado visitar varias ciudades, sin duda merece la pena plantearse alquilar un coche. 

     

    Explora - aunque sin duda merece la pena visitar los principales lugares de interés cultural e histórico, el verdadero encanto de Portugal suele encontrarse fuera de los circuitos habituales. Ya sea en el centro de una ciudad o en plena naturaleza, alejarse un poco de los caminos trillados puede llevarte a descubrir alguna joya escondida y menos concurrida. A veces, las guías turísticas también ofrecen algunos consejos secretos. No obstante, no hay que subestimar la naturaleza: las fuertes corrientes del Atlántico pueden ser traicioneras y siempre hay que tener cuidado con los incendios forestales durante el calor seco del verano.

  • Hay mucho que hacer, incluso en unas vacaciones cortas. Los museos suelen ofrecer entrada gratuita para estudiantes o en determinados días de la semana, así que, si hay alguno que te interese, planifica tu visita en consecuencia. La mayoría de las iglesias y catedrales, especialmente las más emblemáticas, también tienen sus puertas abiertas al público en general la mayor parte del tiempo. Rebosantes de la opulencia del periodo barroco, son una visita obligada para cualquier entusiasta del arte o la arquitectura, independientemente de sus creencias personales.

     

    Otro aspecto que no te puedes perder bajo ningún concepto es visitar una bodega: desde los dulces vinos de Oporto fortificados del valle del Duero hasta la gran variedad de sabores que ofrecen el río Tajo y el Alentejo, visitar una bodega es toda una experiencia en sí misma. Aquí tienes un consejo extra: en un restaurante, pide el vino de la casa; ¡seguro que será una delicia para tus sentidos y para tu bolsillo!

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